Ver por México, por Don Luis H. Álvarez

posted 25 Nov 2012, 08:10 by Meriposa World   [ updated 25 Nov 2012, 08:15 ]
La coyuntura que vive el país es de la mayor relevancia y requiere, sobre todo, la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos, que mal haríamos en considerar ajenos a nuestra vida cotidiana.

Lamentablemente, las personas que muestran animadversión o recelo por la actividad política asumen correcta la actitud de "no meterse" en ella; pero ésta, de una u otra manera, se mete con todos sin excepción. Ello obliga a estar alerta en forma permanente y a actuar en el debido momento, en el sentido que se considere necesario.

A unos días de una nueva transición en la Presidencia de la República, se me pide una opinión, palabras más o menos, sobre "los 12 años de panismo", acerca de los "saldos de la alternancia" y se me adelanta que se incluirán, eventualmente junto a estas líneas, diversos textos críticos sobre los gobiernos del PAN. Siempre he considerado adecuada la crítica. Sin ella difícilmente se puede avanzar. Es importante evaluar qué pasó durante los dos sexenios anteriores, sin duda alguna. Qué se hizo mal o qué faltó por hacer. Una ponderación justa deberá registrar también resultados positivos.

Confío que el PAN realizará adecuadamente su proceso de reflexión. Hay frente a sus militantes la espléndida oportunidad de repensar las motivaciones originales de su participación en la actividad pública. De ese proceso surgirá un PAN nuevamente fortalecido. La ocasión está abierta también, obviamente, para los diferentes partidos políticos. No hay uno que deba considerarse exento de autoanálisis.

Pero, más importante que la suerte de una fuerza política, cualquiera que ésta sea, es el destino de la nación. México es más grande que cualquiera de sus partes. Y su corazón debe latir intensamente en el pecho del pueblo, en sus legítimos anhelos y esperanzas.

Por ello, más allá de la calificación o descalificación de tal o cual partido o actor político, es indispensable que valoremos lo que hemos hecho o dejado de hacer como ciudadanos para que en nuestro país haya las condiciones actuales; las cuales, desde luego, tienen aristas positivas y negativas, que es obligado apreciar objetivamente. No nos quedemos sólo en lo que hizo mal o dejó de hacer tal o cual gobierno o gobernante, tal o cual partido político. Preguntémonos qué hemos hecho nosotros mismos antes, durante y después de la primera alternancia en el gobierno federal para hacer que nuestro país sea un mejor hogar para todos.

He dicho que México es más que una sus partes, pero es también la suma de todas ellas. La pluralidad de México es un hecho incontrovertible. Ante los grandes retos que enfrenta la nación ningún esfuerzo se debe soslayar. Todas las aportaciones valen. México debe contar con todos sus ciudadanos y con todas sus fuerzas políticas. Y la ciudadanía debe estar siempre vigilante y actuante para que se siga el camino correcto. 

Veo señales promisorias en expresiones de jóvenes estudiantes; en los trabajadores que buscan la democratización de sus gremios; en las mujeres que perseveran por lograr equidad; en los grupos marginados que se organizan para superar inadmisibles condiciones de pobreza y exclusión; en los pueblos indígenas que alzan su voz contra el olvido del que han sido víctimas.

Es tiempo de superar en la actividad política las motivaciones de resentimiento o encono, porque ello sólo obra en detrimento de los mexicanos todos. Más allá de evaluar los méritos o insuficiencias de los partidos políticos (tarea que por otra parte debe realizarse con impecabilidad) debemos examinar de manera conjunta las oportunidades que tiene nuestro país para su desarrollo interno y para su mejor inserción en la comunidad de naciones. Creo en la actividad política como una magnífica oportunidad de construir acuerdos, mediante el diálogo franco, honesto y sincero.

Debemos apreciar, en esta hora de cambios, la oportunidad que tenemos para hacer posible la plena instauración de condiciones de democracia y justicia, y con ellas la posibilidad de construir un mejor porvenir generalizado. Una actitud así jamás conocerá la derrota.

El presente es de lucha y esperanza. Un mejor mañana es posible si sus bondades son para todos.

El autor es ex candidato presidencial y ex dirigente nacional del PAN. Medalla Belisario Domínguez 2010.

Por Don Luis H. Álvarez, Colaborador Invitado de Periódico Reforma, 25 de Noviembre del 2012

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